"I don't know your face no more
Or feel your touch that I adore,
I don't know your thoughts these days
We're strangers in an empty space"
La luna estaba roja, era un cielo violeta con una media luna roja, esa fue la noche en que lo vi. Sentado en el banco de esa plaza, con un cigarrillo en la mano izquierda. Me acerqué tratando de hacer el mayor ruido posible para que advirtiera mi presencia y el choque sea lo menos traumático posible. Pero él solo atinó a ver que algo se movía a su lado y no le dio importancia alguna.
Seguí acercándome hasta quedar enfrentados. El comenzó a levantar su mirada, a recorrerme desde los pies pasando por mis piernas, se detuvo en la cintura y continuo hasta mis ojos.
Entonces ocurrió, no era el que yo conocía, no, era una sombra de lo que solía ser. Sentí como el corazón oprimía mi pecho, el sudor frio que comenzaba a deslizarse por mi espalda. Trate de escudriñar en su mirada para ver si había algo que pudiera reconocer como familiar, como amado, como parte mia, como tantas otras veces lo reconocí.
No encontré nada, nada. El reflejo de mi mirada volvía a mi por el espejo de sus lágrimas contenidas en los suyos. El tampoco me había reconocido.
Nos miramos en absoluto silencio un largo rato, eramos otras personas, dos extraños; sin embargo algo había que nos hacía quedar ahí amparados por el satélite vermelho.
Nos miramos en absoluto silencio un largo rato, eramos otras personas, dos extraños; sin embargo algo había que nos hacía quedar ahí amparados por el satélite vermelho.
No nos reconocíamos, quizá nunca nos habíamos conocido en primer lugar y sin embargo estaba tan segura...al cabo de un tiempo, levantó su mano y la posó sobre mi vientre y en ese momento lo supe...
...de repente, me desperté llorando lágrimas rojizas, quizá las suyas o tal vez las mías. Quiza la luna era un sol o viceversa. Ahora se que es lo mismo.
Etiquetas: Troya
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Se me antoja la segunda parte de algún otro relato. Asociación libre que le dicen, vio?
Juane dijo...
26 febrero, 2007
Ya sabes pequeñe, el silencio es las mas elocuente forma de mentir
Anónimo dijo...
02 marzo, 2007