
Un par de ojos persiguiendo tu sombra por la habitación.
Los mismos que buscan en cada esquina tu fantasma insome.
El tenerte presente cada día,
casi nunca es una opción
como no lo es el olvido al que incólume te escapas cada mañana.
Pequeños sortilegio diarios, y de repente en la esquina
por la que no deberia pasar, te apareces de carne y hueso,
de sangre y lágrimas caminando cabizbajo.
Yo no te toco, no podría hacerlo sin destruitme,
y el hombre no fue hecho para su autodestrucción,
ni el hombre ni yo...ni siquiera vos.
Solo que a veces, me deshago en mil pedacitos de melancolía
y vuelvo a nacer y tengo que volver a aprender todo.
Sabrás entonces disculpar este desliz de mi olvido, que no entiende su deber.
Me olvido de mi entre tus letras y melodías
y luego me reinvento heroína de mis hazañas.
Y también claro que esta la maldición que me va a acechar
hasta el fin de los tiempos, la de conocerte cada paso que des
adonde quieras que estes.
Etiquetas: Troya
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siemprre sorprendes a todos con algo, me encanta eso...
Anónimo dijo...
10 mayo, 2007
es muy cierta la diferencia entre puente y túnel. Otra cosa, me gusta el nuevo look, y lo de lunas y lunares, muy apropiado. ;P
Juane dijo...
11 mayo, 2007